L’Auberge du Pont de Collonges de Paul Bocuse – Lyon, France

L’Auberge du Pont de Collonges

L’Auberge du Pont de Collonges

¡Hola todo el mundo!  Espero que habéis estado todos bien las últimas semanas.  Como ya sabéis, he estado bastante ocupada últimamente, que explica el silencio bastante largo…

Hello everyone!  I hope you’ve all been well over the past few weeks.  As you’ve probably gathered, I’ve been rather busy of late, hence the radio silence…

Como ya he mencionado en mi última publicación, cuando mi madre y yo visitamos a Lyon, tuvimos la suerte de probar las delicias culinarias del famoso restaurante de Paul Bocuse, L’Auberge du Pont de Collonges, situado en las afueras de Lyon.  Cuesta más o menos €30 para un viaje de sentido único de veinte minutos en taxi del centro de Lyon, o se puede coger el metro de la estación de Gare de Vaise, y luego el autobús L43 hasta la parada de Pont de Collonges.  Después de desembarcar el autobús, se ve el restaurante a la izquierda.

As mentioned in my last blog post, when my mum and I were in Lyon, we were fortunate enough to have sampled the culinary delights of Paul Bocuse’s famous L’Auberge du Pont de Collonges, situated on the outskirts of Lyon.  It costs about €30 for a twenty-minute one-way trip by cab to get there from the centre of Lyon, or you can catch the metro to Gare de Vaise metro station, and then catch the L43 bus to Pont de Collonges stop.  Once you get out of the bus, the restaurant is just to your left.

Al llegar en el terreno del restaurante, ¡empieza sentir como estar en un parque de atracciones epicúreas!  De hecho, hay un ambiente bastante narcisista, pero es comprensible, puesto que el restaurante del Señor Bocuse sigue ganando tres estrellas de Michelin hace cincuenta años – sí, ¡estas estadísticas son correctas y no miente la foto abajo!  Y el edificio es la casa de Señor Bocuse y su mujer, y me han dicho que la última todavía dirija la cocina a menudo en nombre de su marido, quien está ya bastante viejo, pero todavía influye la construcción de la carta.

When you first arrive at the restaurant’s grounds, it begins to feel like an epicurean theme- park!  In fact, it has a rather narcissistic air about it, but that is quite understandable, given that Mr Bocuse’s restaurant has continued to win three Michelin stars for the past fifty years – yes, those figures are correct and the photo below doesn’t lie!  The building is also home to Mr Bocuse and his wife, the latter of whom apparently still supervises the kitchen on a regular basis on behalf of her husband, who is rather elderly now, but who still has a say in the construction of the menu.

IMG_3100

Pero, aunque estuvimos en la zona de casi la realeza gastronómica, el restaurante tiene un ambiente que está bastante relajado y no se da mucha importancia.  El código de vestimenta es bastante sencillo – no dice nada más que no se permite a los hombres llevar los pantalones cortos.

Yet despite being on the territory of virtually gastronomic royalty, the restaurant has an atmosphere which is quite relaxed and doesn’t take itself too seriously.  The dress code is quite simple as well – nothing more is stated than that men are not to wear shorts.

Después de sentarnos en las sillas cómodas y lujosas del restaurante, los camareros y el sommelier muy amables y conocedores notaron muy rápido lo que queríamos pedir.  Con el aconsejo bien informado el sommelier, pedí un vaso del vino blanco de Condrieu “La Petite Côte de la viña de Yves Cuilleron – que acompaña perfectamente lo demás de la cena.

Once we were seated in the comfy, plush dining chairs of the restaurant, our orders were promptly taken by the very knowledgeable and hospitable waiters and sommelier.  With some well-informed advice from the sommelier, I ordered a glass of the Condrieu “La Petite Côte” from the Yves Cuilleron vineyard – the perfect accompaniment to the rest of my meal.

Empezó la cena con un aperitivo de una pequeña tasa rica de vichyssoise caliente (crema de puerros, patatas y cebollas) con espuma de estragón y una pequeña teja, y se sirve todos en la vajilla con la marca de Paul Bocuse – ¿a lo mejor es un poco del sentido de humor del Señor Bocuse o es su manera de mimarse en su orgullo de su restaurante muy aclamada?

The meal started with an amuse-bouche of a delicious little cup of warm Vichyssoise soup (cream of leek, potato and onions) with tarragon foam and a little tuile, all served on crockery full of Paul Bocuse branding – perhaps this is a taste of Mr Bocuse’s sense of humour or an indulgence in his pride of his highly-acclaimed restaurant?

Luego el aperitivo fue seguido por más sopas para los entrantes – afortunadamente decidimos no pedir los entrantes que se rellenan demasiado, tomando en cuenta lo que comimos más tarde en la cena… Yo pedí el caldo de trufas famoso del restaurante.  Y no uso la palabra “famoso” a la ligera, puesto que la historia del caldo extiende hasta el año 1975, que fue la primera vez que se lo sirve al Presidente de la República de Francia, Valéry Giscard d’Estaing, cuando otorgó al Paul Bocuse el premio prestigioso de la Légion d’honneur.  Tanto es la fama legendaria del caldo desde el punto de vista de los huéspedes del restaurante, que a cualquiera persona que pida este caldo le da un folleto con la historia del caldo con una lista de sus ingredientes.  Es un caldo muy delicado que consiste de trufas, Nouilly Prat, foie gras, carne de ternera y una tapa de hojaldre rica y llena de sabor de mantequilla.  No suele ser el caso de que hay la oportunidad de disfrutar las experiencias culinarias de hombres de estado, y por esta razón, merece el precio de €85…

This was then followed by more soup for our starters – thankfully we decided not to start off with anything too filling, given what was in store later on in the meal…  I ordered the restaurant’s famous soup with truffles.  I don’t use the word “famous” lightly, as the soup’s history stretches as far back as 1975, when it was first served to the then President of the French Republic, Valéry Giscard d’Estaing, when he awarded Paul Bocuse with the prestigious Légion d’honneur.  Such is the soup’s legendary status for diners at the restaurant, that anyone who orders it is given a little booklet about its history with a list of its ingredients.  It’s a very delicate consommé consisting of truffles, Nouilly Prat, foie gras, cooked beef and a beautifully buttery flaky pastry topping.  It isn’t often the case that one has the opportunity to enjoy the culinary experiences of statesmen, so for this reason alone, it was worth the €85…

Puesto que a mi madre no le gustan las trufas, decidió pedir la sopa de verduras  – un plato de una descripción sencilla pero que se sirve de manera muy elegante con un aderezo de queso gratinado y picatostes.  Fue ligera pero cremosa, ¡sin embargo a mi madre le rellenó demasiado hasta que no podía aceptar la oferta de servirse más!

As my mum isn’t such a fan of truffles, she decided to have the vegetable soup – a dish of a simple description but which was served elegantly with a garnish of grated cheese and croutons.  It was light yet creamy, but a little too filling for my mother to accept the second helping she was offered!

En cuanto a los platos principales, mi madre pidió la parrilla de cordero asada en tomillo y servida con verduras temporales con gratinado de patatas – ¡otro plato fenomenal de este restaurante que me daba tantas ganas de ayudar a mi madre de terminar!  Pedí el “cassolette de homard a l’armoricain” – bogavante armoricano, es decir bogavante cocinado con tomates, vino, ajo e hierbas.  Fue otro plato delicado y riquísimo, que permitió el bogavante fresco ocupar el centro de la escena culinaria.

For mains, my mother ordered the rack of lamb roasted in thyme and served with seasonal vegetables and potatoes dauphinoise – yet another phenomenal dish from this restaurant which I was only too willing to help my mother finish!  I had the “cassolette de homard a l’armoricain” – Armorican lobster, i.e. lobster cooked with tomatoes, wine, garlic and herbs.  It was another deliciously delicate dish, which allowed the freshness of the lobster to take centre stage on one’s palate.

Después de un pequeña pausa, nos han servido los “délices et gourmandes”, es decir un surtido estupendo de pastelitos y postres sensacionales.  ¡Por cierto no esperamos que para €35 en este tipo de restaurante nos sirven una cazuela pequeña de chocolate, dos pisos de pastelitos y postres de abundancia!

After a little breather it was time for the “délices et gourmandes”, i.e. a fabulous selection of petits fours and  show-stopping desserts.  We certainly didn’t expect that for €35  at such a restaurante we would be served a little pot of chocolate, two tiers of petits fours and an unlimited supply of desserts! 

 

Había una selección tan grande de postres que casi nos dio la sensación de estar inundadas por la variedad de postres, que incluyó un pastel de mazapán, frutas secas, helados, sorbetes, pastel de ron (se llama ‘baba de rhum’), tartas de limon y merengue, islas flotantes (¡por supuesto es una rasga importante en esta ciudad!), crema cremada y tartas de coco.

The vast array of desserts by which we felt almost besieged included marzipan cake, preserved fruits, ice-creams, sorbets, rum baba, lemon meringue tarts, floating islands (clearly a strong feature in this city!), crème brûlée, and coconut tarts.

 

 

Después de pensarlo bien, mi madre decidió elegir el pastel muy francés que se llama ‘Saint Honoré’, cuyo nombre viene del patrono francés de pasteleros.  Consiste de hojaldre al fondo con masa de profiteroles en la parte fuera, sumergido en azúcar caramelizado y fijado uno al lado del otro, acabado con nata montada.  Pedí otro plato presidencial, sin intentar hacerlo, que se llama Le Président – un postre de chocolate creado en 1975 por el chocolatero de Lyon, Maurice Bernachon, para la misma cena que celebró el momento de la otorgación de la Légion d’honneur a Paul Bocuse.  Tuvo tinta tan hermosa que su sabor, y fue acompañado perfectamente por un helado de vainilla fabricado en el restaurante.

After much deliberation, my mother decided to opt for the very French gâteau Saint Honoré, named after the French patron saint of bakers and pastry chefs.  It consists of puff pastry at its base with choux pastry piped on the outer edge, dipped in caramelised sugar and attached side by side, finished with whipped cream.  I had yet another presidential dish, unintentionally, which was Le Président- a chocolate dessert created in 1975 by the lyonnais chocolatier, Maurice Bernachon, for the same meal marking the occasion when Paul Bocuse was awarded the Légion d’honneur.  It was as beautiful to look at as it was to taste, perfectly accompanied by the vanilla ice-cream made on site.

 

El mundo mágico de L’Auberge du Pont de Collonges sólo se abre durante dos horas para la comida y dos horas para la cena, pero es uno de los pocos sitios en Francia donde se puede reservar las meas en línea.  ¡Espero que encante a vuestras corazones y estómagos tanto como a los nuestros!

The magical world of L’Auberge du Pont de Collonges is only open for two hours for lunch and for two hours for supper, but it is one of the few places in France which takes restaurant reservations over the internet.  I hope it wins your hearts and stomachs as much as it did ours!

Anuncios

2 comentarios en “L’Auberge du Pont de Collonges de Paul Bocuse – Lyon, France

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s